Dimos un primer paseo y la zona nos gusto mucho: zonas nuevas y muy limpias, alternando con zonas mas antiguas y animadas. Tras hacer la compra nos fuimos a disfrutar de la cena y de las vistas del apartamento hasta bien entrada la tarde-noche, porque a las 11,30 h cuando nos fuimos a la cama seguía
Día 5 de julio. Tromso.
Amanecimos en Tromso, lo de amanecimos es un decir porque realmente nunca llegó a oscurecer. La verdad es que la primera impresión fue correcta: la ciudad nos siguió pareciendo preciosa con sus viejas casas de madera, antiguos astilleros e industrias, ahora reconvertidos en centros turísticos, con bares, cafeterías de moda y terrazas animadas llenas de turistas bebiendo cerveza y vino y siempre de fondo un mar verde, rodeado de montañas altas, todavía con nieve en este mes de julio. Una maravilla.
Por la mañana estuvimos visitando la estatua del rey Harald, el Antiguo Ayuntamiento, el Nuevo Ayuntamiento, la Biblioteca, el Hard Rock Café y todo el Malecón y los antiguos astilleros. Recorrimos la principal calle, recta y peatonal :
Storgata, el viejo kiosco, el
Monumento al Cazador Ártico en el muelle y vimos algunos grafitis de arte urbano.
Por la tarde y después de un aperitivo en nuestro apartamento con vistas a un bonito patio ajardinado y también al mar y a las montañas fuimos a ver la catedral y hacer el
sherpatrapa.
El sherpatrappa es un sendero que sube a la montaña que domina Tromso y a la que se puede subir también por un teleférico. El sendero fue construido por sherpas y es famoso porque cuenta con 1.204 escalones, que te llevan al mirador de Trosadalen. Una vez allí si prosigues la subida puedes alcanzar el monte Floya.
Nosotros decidimos hacer la subida, solo hasta el mirador, por una zona en la que hay sendero y no escalones y luego la bajada por los famosos escalones. Realmente es mas interesante subir y bajar por el sendero, pero parte del encanto de la ruta es hacer los escalones, algunos de ellos numerados.
El sendero discurre por un bosquete mixto de abedules y salpicado con serbales, no es muy largo pero si empinado y sin tregua hasta llegar al mirador. En la parte mas alta aun quedaban bastantes neveros. Las vistas desde arriba son espectaculares y casi inimaginables. Las fotos son fantásticas, ver a tus pies la ciudad ,el fiordo y las montañas nevadas realmente es algo hermoso y grandioso.
Cenamos en nuestro apartamento con la compra que hicimos en el
Eurospar. Son unos buenos supermercados, con comida y vegetales frescos e incluso pescado también fresco y a unos precios, aunque más caros que en España, relativamente razonables. Nos compramos unos deliciosos camarones y por supuesto salmón.
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/elvemo-220734891
Después de coger nuestro flamante coche eléctrico - un
VW ID 4, del que acabamos muy satisfechos-, nos fuimos hasta
Finnsnes. Esta pequeña ciudad realmente esta fuera de la Isla de Senja, pero esta justo al otro lado del puente que une la isla con el continente. Llegamos sin muchas incidencias (para ser la primera vez que cogíamos un coche eléctrico) a un precioso apartamento con vistas al fiordo.
Por la tarde nos vamos a recorrer la
carretera panorámica 86 (que será la que seguimos para visitar esta isla ). La isla parece la palma de una mano colocada en sentido sur-norte y fuimos a recorrer lo que serian los fiordos de los dedos pulgar e índice : llegamos al
mirador de Bergsbotn, espectacular viendo el fiordo de Bergs y de allí dimos la vuelta para visitar
Grillfjoord, donde de camino se nos cruzo un reno. Grillfjord es un precioso pequeño fiordo, de donde sale el ferry hacia
Andenes. Allí había una cola de unos 100 coches y autocravanas para coger el último ferry, con una capacidad de unos 40 coches. Conjeturamos que muchas de las caravanas harían noche allí, ¿pero que harían los viajeros de los coches que no pudieran salir? En ese momento decidimos que en este viaje no cogeríamos ferris.
Día 7 de Julio.Isla de Senja.
Salimos de Finnsnes en dirección a Bergshbotn para desde allí coger lo que ahora serían los tres fiordos de los dedos 3°,4° y 5° de la palma de la mano que es la isla de Senja, siguiendo las carreteras ochenta y seis luego la ocho seis dos- carretera estrecha con muchísimos y angostos túneles que obligan a conducir con mucho cuidado y pararse en los pequeños "hombros" (ensanchamientos de la calzada para permitir pasar a 2 coches a la vez)- y por último la ocho seis uno. De Bergsbotn fuimos hacia el Ersfjord (Ersfiordo) y paramos a refrescar los pies en la bonita playa de Ers. Partimos en dirección al fiordo Metfjorden, donde nos tomamos un rico café en Medfjordvaen. Desde allí nos dirigimos al pueblo de Fjordgard desde donde hicimos una corta pero dura ascensión al risco que separa los fiordos de Medfjorden del Oyfjorden, este risco está situado entre los picos Segla y Hesten con unas vistas absolutamente impresionantes, de las mejores de las que he podido disfrutar en mi vida. La podeis ver en Wikiloc.
Ya de vuelta al pueblo cogemos el coche y nos dirigimos a Husoy, enclavado al otro lado del Oyfjorden. Desde aqui por la carretera 461, también con vistas preciosas regresamos a Finsnnes, al precioso apartamento de Hilde, en un día en que pudimos disfrutar de paisajes grandiosos.
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/fjordgard-220995180
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| Pico Segla |





Hoy día de transición salimos de Finness dejando atrás la maravillosa y poco turistica isla de Senja, pero con el recuerdo de sus estrechísimos túneles con sus sistemas de avisos de ciclistas, sus solitarias carreteras de montaña y sobre todo la belleza de los paisajes. Vamos hacia
Svolvaer en un día gris y algo lluvioso . Seguimos la carretera E10 o carretera del rey (en honor al Rey Olav) toda ella con parajes también impresionantes y maravillosos: lagos, bosques, montañas. Té dan ganas de parar cada momento a contemplar despacio y con calma esta naturaleza. Al final llegamos a Svolvaer, la mayor ciudad del archipiélago que conforman a las Islas Lofoten. Dimos un paseo primero por las cercanías de nuestro apartamento por una zona portuaria y un puente que lleva a visitar nuevas islitas y después por la zona de atraque de los ferrys, una zona que estaba en obras pero animada con restaurantes, pubs y bastante comercio. Como otros días, el gris día fue despejando y, ya en nuestro apartamento, (cómodo pero no tan bonito como el de Senja), a las once de la noche (por decir algo) teníamos un sol radiante.



Día 9 de Julio. Islas Lofoten:
Hoy hicimos un road trip por la costa este de la isla, a través de la carretera 861. Fuimos primero a
Henninsvaerg un precioso y artístico pueblo gran parte de él sobre palafitos donde visitamos una tienda taller donde estaban soplando el vidrio y haciendo cerámica y donde nos quedamos con ganas de comprar una setitas de vidrio soplado, pero como costaban cada una 40 euros decidimos de dejarlas para mejor ocasión. Desde allí nos fuimos a Valberg, que más que un pueblo es una pequeña playa con una iglesia, allí tuvimos un día de perros y aún así me bañé, por eso de decir que me había bañado en el
Círculo Polar Ártico. Un poco helado tras el baño nos dirigimos a Leknes en el restaurante Sakura, donde, atendidos por una simpática camarera argentina, comimos un pollo con curry y unos noodles con pollo y verduras que nos calentaron y reanimaron el cuerpo. Desde allí nos dirigimos a la playa de Hauckland una magnífica playa dividida en dos, ambas de arena blanca y que nos hizo recordar las playas caribeñas (aunque el agua estaba un "poquitín" más fría), rodeada de verdes montañas con caminos para hacer senderismo. Tras otro baño y un café en la cafetería del parking con preciosas visas, regresamos a nuestro apartamento, evitando la concurrida E 10, y así poder disfrutar aun mas con los magníficos paisajes costeros.





Día 10 de Julio. Islas Lofoten
Empezamos el día con lluvia y mucho viento que, aunque teníamos la esperanza de que, como habitualmente, mejorase por la tarde, ya nos acompañó durante todo el día. Fuimos desde Svolvaer a la isla de Moskenes, donde nos vuelve a maravillar los pueblos y el espectacular paisaje. Te apetece pararte continuamente para mirar y fotografiar algo que es imposible de encuadrar y plasmar. Vamos a Hannoy donde disfrutamos de los palafitos y tomamos tomamos un rico café y un cinamon roller o bollo de canela, muy rico y visitamos el interesante museo de la pesca. El pueblo es precioso y está unido por un puente al pueblo de Sakrisoy, este otro pueblo tiene la característica de que las cabañas en vez de ser rojas, que es lo normal por estos lugares, son todas amarillas. De aquí nos fuimos al pueblo con el nombre más pequeño del mundo A pero que en noruego se dice oh, también con muchos palafitos, donde, por culpa de la lluvia, tuvimos que comer dentro del coche. Desde allí ya volvimos hacia Reine, que nos lo habíamos pasado a la ida por culpa de las condiciones climáticas. Dada la lluvia no pudimos subir al Reinebringer aunque sí que disfrutamos del pueblo y de sus casas otra vez sobre postes en el agua. Aunque habíamos leído maravillas sobre Reine, nos decepcionó un poco tal vez por no poder hacer la excursión a la montaña que domina el pueblo, o tal vez porque había demasiados turistas. Ya de vuelta paramos la playa de Ramberg, preciosa, a pesar del frio y el viento, también con una arena blanca caribeña, aunque este día de perros nos impidió disfrutar plenamente de ella, aunque tuvo la ventaja de que estuvimos prácticamente solos en la playa. Por último volvimos hacia casa pero pasando por el Nusfjord. un fiordo y un pueblo muy pequeños pero con unos paisajes impresionantes.
Llegamos a nuestro apartamento donde comimos unas gambitas, un salmón y un poquito de cecina para celebrar en el calorcito de la casa las bellas imágenes de las que había disfrutado nuestra retina.
Día 11 de Julio Svolvaer-Narvik. Partimos de Svolvaer hacia Narvik en otro día gris, lluvioso y muy ventoso, esto hace que desistamos de hacer otra ruta andando que teníamos prevista a mitad de camino. Y aunque se te quitaban las ganas de parar a hacer fotos los paisajes seguían siendo espectaculares. Pasamos y paramos por Trollfjord el fiordo mas pequeño del mundo, Holdoy, Raftsung brigge (puente) y ya llegando a Narvik el puente de Halogaland, impresionante, altísimo, el mayor puente colgante en el circulo polar (y por aquí hay muchos puentes y túneles). Lo mejor del día.
Narvik nos pareció una ciudad gris, como el día. Un centro con un par de centros comerciales, algun restaurante y poco más, solo se salva el principal restaurante de pescado: Fiskehallen muy concurrido incluso a las seis de la tarde, con un fuerte olor a pescado (como buen restaurante de pescado) y nada mas.
Para ser justos la ciudad además de ser famosa por la batalla de Narvik en la segunda Guerra Mundial, tiene también fama por su teleférico y mirador, (al que no fuimos por estar completamente tapado por las nubes, su estación de esquí) y porque alrededor parten interesantes rutas senderistas para disfrutar de su bella naturaleza. La mas famosa de todas es la ruta Dallarveien, una ruta que sigue la antigua linea de ferrocarril de 43 km hasta Kiruna en Suecia; parte de la batalla de Narvik se libró en las cercanías de esta linea para lograr el control del hierro que venia desde Suecia.
Hay que remarcar también nuestro apartamento que, a pesar de ser un semisótano, era muy bello, digno de salir en alguna revista de decoración.
Día 12 de Narvik a Alta. hoy es el día que nos espera más paliza de coche salimos de Narvik por su maravilloso puente y seguimos avanzando hacia Alta entre maravillosos paisajes de montañas nevadas, bosques, fiordos y lagos. Paramos primero en una original tienda de recuerdos Sami y luego a recargar el coche en Skybotn en una estación de Tesla donde lo conseguimos después de bastante tiempo y aprovechamos para comer allí.
Seguimos ruta y nos desviamos hacia la cascada de Gorsabrua. Tras una caminata de menos de media hora a través de un bosque de los sempiternos abedules, llegamos al Pont de Gorsabrua y a la cascada. La verdad es que no estábamos preparados para tal espectáculo. Cuando la vimos quedamos anonadados de su fuerza, de su belleza, de el vapor que genera y también del impresionante cañón que hace a su salida. La verdad es que las fotos no hacen justicia a su belleza y fuerza.
Es una de las cataratas mas impresionantes que he visto.
Después volvimos a la ruta para llegar a Alta presidida por su magnífica y moderna catedral, noche en un casa bonita pero incomoda, pero que tenia la ventaja de estar casi en el campo y nos permitió ver el sol de medianoche a medianoche.
Nos tomamos una cerveza
Día 13: Alta - Nordkapp. En un dia soleado, visitamos la
catedral de Alta, llamada también de las auroras boreales, donde nos encontramos a muchas mujeres vestidas con trajes regionales, creemos que samis, para algún evento local, tal vez una boda o bautizo.
Salimos hacia Nordkapp, Seguimos atravesando puentes y tuneles, uno de los cuales pasa 212 metros por debajo del mar. En el paisaje los bosques van dejando poco a poco paso a los páramos, verdes, fríos y ventosos. Cada vez se van viendo menos pueblitos y menos casas aunque no deja de haberlas en todo el trayecto. Tuvimos la suerte de ver un espectacular arco iris que parecía nacer unos metros por delante de nosotros. Paramos en un pequeño pueblo llamado Sarness para comernos nuestro bocadillo con vistas al mar y al pueblo. Desde ahí seguimos a Honningsvag, la última zona con servicios antes de Nordkapp (Cabo Norte). Nos llamó la atención por su tamaño relativamente grande para estas zonas y lo animado que estaba toda la zona del puerto con cafés, pastelerías y el pub Sjogsta donde tomamos un par de cafés y vimos la gran cantidad de actividades culturales que programan aquí, a un paso del Polo Norte. Desde Honnigsvag vamos hasta Nordkapp, el sitio mas al norte de Europa y el tiempo cambia completamente con niebla, lluvia y viento que obligaba a ciclistas y motoristas a bajarse de sus vehículos para sujetarlos, en un día absolutamente de perros; dentro del coche apenas se veía la carretera, conducía Agus mientras yo le iba avisando de, que según el navegador, se acercaba curva a la derecha o a la izquierda, porque realmente no podíamos ver la carretera.
Por fin llegamos a NordKapp, donde, en la Bola de NordKapp y en el monumento de los niños del mundo, nos hicimos las fotos de rigor que reflejan el frío que pasamos. En todo caso nos agradó haber estado en el punto más al norte del continente europeo al que se puede llegar en coche y , aunque no pudimos ver gran cosa, el que fuera en un día tan desapacible, refleja claramente la experiencia del norte.
Ya desde ahí volvimos al pequeño pueblo de Kirkeporten donde nos alojamos en el Hytte Camp, en una cabañita típica Noruega al lado de un lago, muy pequeña pero cómoda, comfortable y coqueta.





Día 14. Después del duro, frío, pero precioso día de ayer, hoy teníamos un día más relajado por delante: primero fuimos al pueblecito de Gjesvaer precioso con una llegada impresionante por esos páramos verdes con lagunas, donde piedras, rocas y agua conviven en armonía. El pueblo aunque bonito, tampoco tiene nada más que ver que las que las casitas y y su pequeño muelle pesquero. Desde aqúi volvemos a Honningsvag que nos habia encantado el día anterior, aunque esta vez no fuimos a nuestro pub favorito sino que fuimos al Honnis bakes un café famoso, donde pedimos unos cafés y un cinamonroll. El café es agradable con una clientela variada y animada, tiene una terraza bonita, el café que sirven estaba bastante bueno, pero el cinamon no nos gusto tanto. Seguimos desde allí ruta de vuelta en dirección a Alta, nos llama la atención que a pesar de lo al norte que estamos, de los desolados pasajes, no está muy deshabitado, donde menos te lo esperas se ven casas y tampoco es raro ver renos cerca de la carretera e incluso de las playitas. Paramos para comer en una bahía -playa donde el agua estaba completamente helada y sin embargo encontramos unos merenderos con refugio para el viento donde comemos tuvimos una agradable comida. Seguimos hacia Alta, la dejamos atrás y fuimos a visitar la Cascada de Orvvosfossen. La verdad es que es bonita. El recorrido también lo es también entre el bosque sempiterno de abedules, tapizado con una alfombra de arándanos. Pero esta vez los abedules estaban intercalados con pino albar, que es lo último que esperaba ver por aquí, en estas latitudes el pino típico de Madrid. La catarata aunque está bien y probablemente cuando lleve mucho, mucho caudal y esté muy ancha hará una catarata preciosa, pero después de verla la cascada de Gorsabrua, no nos pareció tan espectacular.
Volvimos a Alta otra vez a nuestra misma apartamento cenamos y nos fuimos a ver el sol de medianoche
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| Cascada de Gosarbrua |
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| Pino albar |
Día 15 de Alta a Tromson. Cogemos la carretera E-8 y hacemos una parada como todos los días para tomar un café, llegamos a Skibotn, en una zona en donde ya paramos a la ida para cargar el coche. Comemos mientras el coche se carga y luego damos un agradable paseo por la playa. Seguimos viaje para seguir disfrutando del bello paisaje y llegamos de nuevo a Tromso.
Nos alojamos en el Home Hotel With donde cogemos a una habitación con vistas a la bahía para despedirnos como se merece de esta preciosa ciudad. Callejeamos por el centro y vamos al pub más viejo de Tromso el Olhallen pub, antiguo y muy bonito, pagamos 11 € por una cerveza de tercio, lo normal por estos lares. Cenamos en el hotel.
Día 16 dejamos nuestro querido, pero tardón en repostar, ID 4 y cogemos el avión para Oslo. Ya en Oslo y sin ningún problema en el aeropuerto cogemos el tren rapid que nos lleva a la Sentralstajon, - Estacion central- y que queda muy cerca de nuestro Citibox hotel, practico, funcional, sin recepción pero con zonas comunes para comer con microondas e incluso nevera común.
Dejamos nuestro céntrico y relativamente barato hotel para pasear por la calle
Karl Johans, la principal calle comercial, el Palacio Real. Es fin de semana y la ciudad esa animada con comercios y terrazas llenas. Volvemos hacia el puerto, hace calor y la gente esta tomando el sol en las pequeñas playas del puerto. Nos llama a atención las nuevas construcciones de apartamentos del puerto, muy bonitas casi todas en cristal con balcones y grandes cristaleras, además han creado calles peatonales y canales, lo que les da un aire entre bohemio y moderno... dan ganas de quedarse a vivir allí, pero solo nos daba para tomarnos una cerveza por 12 euros.
Seguimos nuestro paseo, pasamos por la Catedral de Nuestro Salvador, el Edificio del Parlamento , el Ayuntamiento- donde se entrega el Premio Nobel de la Paz-.
Desde allí nos vamos cenar al restaurante Vulkan, que se encuentra en el barrio de Grunnelokka. La caminata nos lleva algo mas de media hora que aprovechamos para conocer este barrio hipster. Antes era una zona industrial que se ha ido transformando en un barrio bohemio, con tiendas alternativas, vintage y street art, con una población multietnica y multicultural.
En el restaurante comimos fenomenal: lubina y filete de ballena, regada con cerveza. Algo mas de 40 euros cada plato (cerveza aparte) y como curiosidad una botella de vino El Coto que en España cuesta 5-6 euros en el super, en el restaurante costaba 60.







Dia 17. Por la mañana, en un día magnifico, en el que llagamos a los 30º, nos vamos al puerto, lo primero que vemos es el edificio de la opera, al que se pude subir y ver sus magnificas vistas, luego paseamos por el puerto y nos llama la atención que hay bastantes saunas ya que a los noruegos les encante meterse en ellas para después meterse en el mar. Visitamos la fortaleza de Akershus del siglo XVI. Seguimos caminata por el barrio cercano al Palacio Real, zona aparentemente rica y cara y llegamos al
Parque Vigeland. Este recinto tiene mas de 350 esculturas de bronce, granito y hierro, sobre las diferentes etapas de la vida realizada por Gustav Vigeland. El parque en fin de semana esta lleno de turistas y noruegos tomando el sol como si de otra playa mas se tratase.
Con tristeza porque se nos acaba el viaje nos dirigimos de nuevo a la Estación Central para coger de nuevo el tren al aeropuerto y desde ahí el avión que nos devuelve a España, pero con los recuerdos de los grandes momentos y los espectaculares paisajes de los que hemos disfrutado en este viaje. Gracias Noruega.