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lunes, 31 de agosto de 2026

Pais Vasco Frances

            


                                PAIS VASCO FRANCES 


Sábado cuatro de abril. Salimos de Madrid atravesando el frío corazón de los páramos de Guadalajara y Soria  revestidos de quejigos todavía sin hojas, alternando con zonas de cultivo ya verdeando. En frente tenemos a los Picos de Urbión y el Moncayo completamente nevados. Una vez pasado el Moncayo entramos en la Rioja y enseguida en Navarra donde paramos a comer en el restaurante sidrería Jomar. Comimos muy bien: unos pimientos del piquillo rellenos y un bacalao simplemente con aceitito y ajo. Seguimos nuestro viaje atravesando los valles navarros por carreteras secundarias y llegando a Roncesvalles donde visitamos la iglesia y recordamos nuestros tiempos cuando hicimos el Camino de Santiago. Una vez acabada la visita, bajamos por fin a Sant Jean Pie de Port, que, a primera vista, nos parece precioso con todas las casitas de estilo vasco y las cafeterías llenas de peregrinos y turistas

Moncayo


Iglesia de Roncesvalles



Domingo 5 de abril. Estamos en Sant Jean  Pie de Port. Hoy decidimos que íbamos hacer parte de la primera etapa del Camino de Santiago, dado que cuando Agus y yo  hicimos el camino lo empezamos en Roncesvalles, no aquí en Sant Jean Pie de Port, hasta llegar al refugio de Orisson. Creiamos que la los primeros kilómetros de la subida hasta Roncesvalles no serían muy duros pero nos equivocamos en los 7 km para llegar al refugio Orisson hicimos un desnivel de 600 mts, lo cual debe ser casi un 9% de desnivel medio, cuando llegamos al refugio la cerveza, las vistas y el solete hicieron que el esfuerzo mereciera la pena. El trayecto va por carretera con muy poco tráfico, entre árboles que aunque no pude reconocer bien porque no tenían hojas muchos de ellos, me parecieron sobre todo robles castaños y hayas y en la parte baja más bien frutales plantados por los seres humanos.

Cenamos unas ricos platos de gambas calamares y carne en el restaurante cafe Ttipia




Al fondo el Pic du Midi D'Ossau





Lunes 6 de abril. Hoy hacemos la pasarela de Holzarte

Nos levantamos por la mañana y nos dirigimos hacia las cercanías de Larrau para hacer la pasarela de Holzarte. La verdad es que el camino es bonito, todo el transcurre por una garganta con el río al fondo y llegamos a una bonita pasarela que es un puente colgante que se mueve al pasar, y que tiene unas vistas impresionantes de la garganta por debajo de nosotros. Tiene que haber como 200 o 300 metros de caída libre, sin embargo la pasará no nos impresiona demasiado, no es de las más largas que hemos hecho y además había demasiada gente  haciendose fotos durante el trayecto y en la pasarela. El camino transcurre por un bosque que no puede diferenciar bien por estar todo el sin hojas, pero creo que era en su mayor parte un hayedo salpicado con avellanos.

Una vez acabada la ruta nos dirigimos a nuestro apartamento en Doorts Ossegor cerca de Capbretón, una zona que nos ha sorprendido por el ambiente y por la cantidad de turismo que tiene en días, que en principio no son puntas de turistas.











Martes 7 de abril
Partimos  rumbo a Hendaya donde dejamos el coche en las afueras y desde ahí empezamos un bonito paseo, primero por las afueras de Hendaya y luego por  la  playa marítima, muy bonita a pesar de estar en  obras  y muy grande. Cmimos en el Cafe Hegoa, que esta justo en mitad de la playa: pizza y  ensalada. Luego subimos a hacer una ruta hacia los acantilados de Flix, con preciosos paisajes y por último quisimos visitar la abadía que sale en todas las guías, pero la visita es de pago (veintitantos euros por persona) así que decidimos dar la vuelta e ir hacia el coche, desde donde volvimos a nuestro bonito apartamento en Capbreton. Ya allí fui a la playa a darme un baño, el agua estaba fresquita pero no más que en Galicia en verano y sí me pareció bastante peligrosa, por lo que apenas nadé en ella. Luego salimos a dar un paseo por el pueblo, con bonitas casas y restaurantes, pero decidimos volver a cenar a casa.

Abbaye d'Arthous


Acantilados de Flix

Playa de Bayona

Las Landas desde nuestro apartamento


Playa de Ossegor

Miercoles 8 de abril
Nos levantamos pronto para coger el tren de la Rhune. Debo decir que esperaba un tren turístico que te llevará una montaña que no tiene nada que ver, pero no fue así. El tren si que es turístico, lleno de familias con niños y con perros, pero la cima aunque muy llena de gente es impresionante. Estás a 900 metros de altura, en la frontera entre España y Francia y con unos paisajes mires por donde mires impresionantes, puedes ver Irún, Hondarribia, Bayona, incluso Capbretón y también montañas que desconozco completamente su nombre. Disfrutamos del rato que estuvimos allí donde dimos un paseo por los picachos inferiores y aprovechamos para comer algo y tomar un café en uno de los dos bares que hay en la cima.
Ya de bajada aprovechamos para ir a ver primero San Juan de Luz, una preciosa ciudad de estilo vasco con sus casa no muy altas con contraventanas de color teja y calles peatonales llenas de comercio, de bares y tiendas para turistas. Aprovechamos para visitar la iglesia de San Juan de Luz, muy bonita, con una especie de graderíos o plateas de teatro para que el público pueda estar en la parte alta de la Iglesia atendiendo a misa. Visitamos su preciosa bahía rocosa y su puerto y desde ahí partimos hacia Guetaria la verdad es que me gustó mucho es un pueblo grande o ciudad pequeña pero disfrutamos mucho viendo la puesta del sol desde la terraza sobre unas rocas del bar Pasaia Guethary.




St Jean de Luz

Iglesia St Jean de Luz



Jueves 9 de abril vamos a ver Bayona, una muy bella ciudad amurallada con una parte antigua con edificios de estilo vasco y otra parte un poco más moderna de arquitectura clásica francesa. Callejeamos visitamos su catedral también muy bonita, de estilo gótico y con unas preciosas vidrieras. Es una catedral realmente grande que recuerda algo a la de León tanto por tamaño como por las vidrieras (aunque estas no son tan espectaculares). Visitamos luego su mercado de Le Halle, ya con muchos comercios modernos y dedicado más a los turistas como viene siendo últimamente habitual en todos los mercados tradicionales.  Seguimos paseando y dejándonos perder por esas calles antiguas. 
Desde Hendaya nos fuimos a Biarritz, la ciudad de la nobleza por excelencia y es que es una ciudad de estilo prácticamente francés clásico con una gran cantidad de playas algunas de ellas bastante abiertas otras más guarecidas aunque me dio la impresión de que todas eran un poco peligrosas, paseamos fuimos a ver la Virgen de la Roca, que tiene unas vistas impresionantes tanto de las playas como de la ciudad y después de comer en el bar de Jean unos ricos chipirones y un mediocre bacalao, nos volvimos al coche para ir a visitar dos de bellos pueblitos vascos: Espelette, famoso por sus pimientos, la verdad que buena parte de las casas y  de los comercios están decorados con ñoras o pimientos secos y Ainhoa, al igual que el anterior de  casas tradicionales vascas, aunque aquí si que puedes ver algunas realmente antiguas y además tiene una pequeña iglesia que estaba abierta también con esos graderíos o plateas -como en San Juan de Luz- para, imagino, que los fieles puedan escuchar y ver  desde arriba la misa. Ambos sonmuy bonitos, merecen la pena el paseo
Ya de vuelta a Hossegor fui a dar un paseo a la playa donde vi vi un delfín muerto. Os ahorro la foto.


Iglesia de Ainhoa

Espelette
Biarritz

Biarritz



Bayona


Catedral de Bayona


Dia 10 de abril.
Partimos hacia Pau última parte de nuestro viaje por el País Vasco francés. Decidimos ir por carretera en vez de por autopista para apreciar mejor el paisaje de la bonita campiña francesa, que transcurre entre  zonas rurales con campos de cultivo y colinas con bosquetes. Muchas veces aparecen ambos lados de la carretera grandes plátanos, que hacen el paisaje todavía más bonito.
Llegamos a nuestro apartamento curiosamente situado dentro de una residencia de ancianos (como lo que somos) y paseamos por esta bella ciudad francesa. Su arquitectura es tradicional francesa o sea estilo Hausmanaiano con casas de tres o cuatro pisos con tejados de pizarra con buhardilla, este estilo fue desarrollado entre 1853 y 1870 por el barón Georges-Eugène Haussman bajo el mandato de Napoleón III para higienizar y modernizar las antiguas ciudades francesas. Todo el centro de la ciudad está bien conservado y es realmente agradable pasear por aquí viendo sus cafés, sus tiendas y sus iglesias que aunque relativamente recientes son de estilo gótico. Visitamos  también su precioso castillo y vimos unas vistas impresionantes de los Pirineos, desde la explanada, claro, de los Pirineos. Comimos  bien en el restaurante Spirit des Halles un rico risotto y un steak tartar. Por la tarde y después de completar nuestro paseo por la ciudad intentamos tomarnos una cerveza aunque a partir de las ocho casi todos los bares cierran y si te descuidas te quedas sin refrigerio. 






 

 



Dia 11 de abril vuelta a casa, en un día gris y lluvioso. La verdad es que hemos tenido la fortuna de tener una semana en el Pais Vasco Francés de días calurosos y soleados,  pero en nuestro fin de vacaciones el tiempo cambia para hacerse típico de la zona. 
Nos dirigimos hacia el sur atravesando los Pirineos con unos grandiosos paisajes: primeramente la parte francesa de bosques verdes y brillantes de robles y hayas. Poco a poco nos acercamos al tunel de Somport, que tras atravesarlo entramos en España. Me llamó la atención que en España, la vegetación es mucho más mediterránea sobre todo de encinas pinos y quejigos. En otras partes de la frontera entre España y Francia no recuerdo tanto contraste de la vegetacion entre el lado español y el francés, (aunque, claro,  siempre es  mas atlantica del lado francés). 
Seguimos hasta La Almunia de Doña Comina donde comimos muy bien en el restaurante La bambina y sin más novedad llegamos a Madrid punto y final del viaje.





 


domingo, 1 de marzo de 2026

Acueducto en Valencia

ACUEDUCTO EN VALENCIA 


Jueves 22 de enero de 2026:

Cómo teníamos un par de días de vacaciones que teníamos que "gastar" antes de fin de enero, decidimos irnos a Valencia para librarnos de uno de los inviernos. más grises y lluviosos de Madrid en este siglo. 

Salimos en una mañana de jueves soleada y ventosa (lo que sería una avanzada del tiempo meteorológico que tendríamos  durante nuestro viajecito. Llegamos para comer en la famosa arroceria La Pepica, dónde ya había reservado previamente Agustina. -Lo de venir a los restaurantes con reserva se convertiría en la segunda constante de este viaje. Fue prácticamente imposible conseguir un restaurante sin reserva en el mes de enero en Valencia-. El restaurante es antiguo y bello, pero también muy grande, lo que le da una cierta frialdad y bien organizado. Comimos una ración de calamares y un rico arroz La Pepica, que es una paella marinera con  todo el  marisco ya pelado. Tras la comida nos dimos un delicioso paseo, con una temperatura también muy grata, por el puerto y la Playa del Cabañal que esta enfrente.  

Tras ello nos fuimos a conocer nuestro agradable apartamento Parker Urban Flats. Tras una ducha y cambiarnos de ropa, nos fuimos a recorrer el centro de Valencia, qué nos pareció muy bonito, agradable, paseable y limpio. Visitamos el exterior del Mercado Central, la iglesia de San Nicolás, La Lonja de la Seda, la Plaza Redonda y, en general, todo el casco histórico de Valencia.





Viernes veintitrés de enero.

En un día agradable, soleado y algo ventoso, hicimos la Ruta de la Piedra Cortada y el Acueducto Romano. Una preciosa ruta que nos lleva por el fondo de un cañón, en el que transcurre un pequeño río y que poco a poco va ascendiendo hasta llegar a una serie de túneles, una magnífica e imponente piedra cortada y un acueducto todo ello construido por los romanos con el fin de llevar el agua de un valle a otro. No se me puede ocurre con qué tecnología pudiera utilizar para lograr todo ello. Desde luego es uno de los recorridos,  yo diría, mas llamativos que he hecho nunca ya  qué te deja anonadado esa obra en una zona aparentemente sin  importancia, realizada con tecnología de hace 2000 años. 

Pensamos volver al coche por el, bien señalizado, itinerario alternativo dos, para así hacer una ruta circular, pero ciertos problemas físicos nos hicieron pensar que sería mejor volver por donde habíamos venido. Lo cual no desmerece en nada esta ruta que tiene otra perspectiva diferente de bajada que de subida.

Ya de vuelta hacia Valencia concomimos bastante bien en el Restaurante Alquería, un menú del dia muy completo con un delicioso salteado de verduras y un solomillito también muy rico

Por la tarde-noche nuevo paseo ahora  por el Barrio de Ruzafa, bonito, alternativo, con bellas terrazas y muy vivible. Desde allí no marchamos al Mercado de Colón, en un edificio precioso pero ya más enfocado al turismo. Salimos y nos fuimos a visitar de el centro de Valencia, que nos vuele a llamar la atención por lo limpio y  está cuidado que está. Nos tomamos un agua de Valencia y un aperol spritz en el Café Infanta, un sitio muy atractivo,  aunque muy enfocado al turista, con fotos de actores y actrices de Hollywood



Piedra Cortada




Sábado 24 de enero.

Hoy tenemos un día frío, ventoso y desagradable ( a lo largo de día dos valencianos nos comentaron espontáneamente que era uno de los días mas fríos que ellos recordaban haber tenido a lo largo de su vida en  Valencia) por lo que decidimos ir a visitar los mercados del centro de Valencia. Visitamos primero el Mercado de Rojas un mercado tradicional de barrio muy cerquita de nuestro apartamento. Desde allí nos fuimos al Mercado Central un edificio grandioso, modernista y  precioso, que es el mayor mercado de productos frescos de Europa a pesar de ser muy turístico. Ha sabido  conservar su esencia de mercado tradicional. Da gusto pasear por el y ver los puestos de comida tradicional sobre todo las pescaderías, en estos tiempos de turismo de masas.
Desde allí, cogemos el coche y nos marchamos al Barrio. del Cabanyal, un barrio curioso y de contrastes. Conserva muchas casas bajas antiguas de principios del siglo veinte, a la vez que se ven nuevas construcciones de los años 60 que. son mucho más altas y que desentonan un montón. El barrio. tiene  partes qué se han reconvertido en zonas peatonales y da gusto pasear por ellas, mientras que hay otras zonas que están muy abandonadas lo que resulta chocante ya que está muy cerca de la playa. Para no ser menos visitamos también su Mercado Municipal, agradable y tradicional.
Cómo el día estaba muy desapacible por el viento y el frío decidimos no continuar nuestro paseo e irnos al restaurante Llar el Pescador en El Palmar . Comimos una excelente fideua y un también muy rico all i pebre (ajo con guindilla) de anguila picajoso y muy rico.
Teníamos pensado hacer una caminata por El Saler y el Parque Natural de La Albufera, pero, dado lo desagradable del día, decidimos ir a dormir una siesta dentro del coche, donde nos daba el sol y no soplaba el viento. 
Volvimos al apartamento. y disfrutamos una tarde relajada, sentados y leyendo.






























Domingo 25 de enero:

Vuelta a Madrid con la sensación de que volveremos pronto a la bonita y vivible ciudad de Valencia.